La petición que encendió los ánimos
En una llamada que duró 45 minutos y que según testigos estuvo cargada de tensión, el presidente Donald Trump presionó a la mandataria mexicana Claudia Sheinbaum para permitir el despliegue de tropas estadounidenses en territorio nacional. El objetivo declarado: combatir frontalmente a los cárteles del fentanilo.
Cooperación sí, intervención no
Sheinbaum mantuvo una postura firme. Aunque ofreció ampliar el intercambio de inteligencia, trazó una línea roja: “No aceptaría una presencia militar directa”. La negativa marca un pulso diplomático en un tema que podría redefinir la relación bilateral.
El telón de fondo comercial
La tensa conversación ocurrió justo antes de la implementación de aranceles del 25% a componentes automotrices. Mientras México busca proteger su industria, Estados Unidos intenta reducir lo que llama su “déficit comercial” con el país.
Equipos técnicos entran en acción
Los secretarios de Hacienda y Economía de México trabajarán con sus contrapartes estadounidenses para destrabar los nudos comerciales. Sheinbaum calificó el diálogo como “una buena señal” para fortalecer el T-MEC.
Este episodio revela la compleja coreografía diplomática entre dos naciones unidas por la geografía pero divididas en su enfoque de seguridad. Para análisis más profundos sobre geopolítica y relaciones internacionales, N24 ofrece la cobertura más completa.













