José Antonio Belmont

El fiscal del caso Ayotzinapa, Omar Gómez Trejo, aseguró que 22 restos de dos normalistas, de los 43 desaparecidos en 2014, demuestran que no estuvieron expuestos al fuego y sí a la intemperie durante siete años y ratificó que, como publicó MILENIO ayer, la tortura contra los detenidos fue generalizada y consta en 40 videos.

“Estos restos no presentan huellas ni exposición al fuego, sino por haber estado siete años expuestos a la intemperie. Esto no solo desvirtúa que todos fueron quemados en el basurero de Cocula, sino que además pone de relieve la responsabilidad de quienes operaron la ‘verdad histórica’, ya que estos restos siempre estuvieron ahí y dejaron que se deterioraran, al punto que muchos de ellos, al día de hoy, ya no pueden ser analizados”.

Al presentar los avances, Gómez Trejo reconoció que han tenido complicaciones.

“Desde octubre de 2014 al 22 de septiembre de este año han perdido la vida o han fallecido o han sido ejecutadas 21 personas vinculadas con el caso y pues es un asunto en el que se pierden importantes fuentes de información”.

Luego de reunirse en Palacio Nacional con los padres de los estudiantes, el fiscal enfatizó que funcionarios del sexenio pasado utilizaron de “forma generalizada” la tortura en la indagatoria de la desaparición de los 43 normalistas.

“Todas las personas que fueron presentadas por la entonces PGR como los autores materiales de la desaparición y ejecución de los 43 estudiantes, fueron exonerados por resolución judicial por haber indicios suficientes de que fueron torturados.

Acompañado del subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas, Gómez Trejo destacó que parte de estas acciones de tortura quedaron captadas en 40 videos grabados por el entonces Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), como MILENIO dio a conocer en exclusiva este viernes.

El fiscal del caso Ayotzinapa también comentó que la unidad investigadora a su cargo refutó, “con hechos corroborados y pruebas contundentes”, la llamada “verdad histórica”.

Ejemplificó esto con el hallazgo que hicieron de restos óseos de dos normalistas desaparecidos en un lugar diferente al basurero de Cocula, donde se sustenta la narrativa de las autoridades anteriores.

“Después de estar estancada la búsqueda, a dos años se han realizado 53 ejercicios de búsqueda en distintos municipios, de los cuales hemos rescatado alrededor de más de mil piezas óseas.

“Uno de los lugares más emblemáticos en el que hemos encontrado es la barranca de la Carnicería, en Cocula, donde en 8 mil metros lineales encontramos más de 180 restos óseos, de los cuales se seleccionaron 22 para ser trasladados a la Universidad de Innsbruck, y que como resultado dieron identificaciones plenas de Christian Rodríguez Telumbre y Jhosivani Guerrero de la Cruz.

No estuvieron juntos

El fiscal especial para el caso Ayotzinapa comentó que los 43 estudiantes no volvieron a estar juntos después de su detención, como sostuvo la investigación de Murillo Karam. Y destacó lo ocurrido en la diligencia realizada en el Río San Juan, “clave para sustentar la ‘verdad histórica”.

“(Ahí) supuestamente se encontró una bolsa en la que se halló una pieza ósea que correspondía con el normalista Alexander Mora Venancio, (que) fue falseada en su contenido y hechos.

“La agente del Ministerio Público que firmó dicha diligencia nunca estuvo presente en Cocula, sino que en ese momento estaba despachando en Ciudad de México, esto lo sabemos, entre otras pruebas, porque existen diligencias de la misma agente del Ministerio Público federal del mismo día, de la misma hora, pero en ciudades diferentes”, detalló.

El fiscal destacó que ya se presentó una denuncia penal por manipular y tergiversar esta indagatoria, e incluso adelantó que se hará una segunda denuncia ante el Ministerio Público de la Federación por estos hechos.

En la primera, dijo, se solicitaron 89 órdenes de aprehensión, de las cuales 49 personas ya fueron detenidas y 40 están pendientes de concretarse; en este paquete se encuentra el entonces director de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR, Tomás Zerón de Lucio, quien tendría el cargo de mayor jerarquía.

En esta nueva denuncia, el fiscal explicó que, a fin de que se “nos permita ser eficaces en las aprehensiones”, se reservarán los nombres de los nuevos acusados del sexenio pasado.