El estudio publicado en la revista Science Translational Medicine recuerda que el COVID-19 se ha cobrado un enorme número de víctimas en todo el mundo, pero muchos de los factores moleculares de la enfermedad siguen siendo un misterio; “los verdaderos mediadores de la misma continúan siendo esquivos”.

Por ejemplo, actualmente investigan por qué algunos pacientes desarrollan insuficiencia pulmonar y requieren ventilación y cuidados intensivos, mientras que otros sólo muestran una enfermedad leve o asintomática.

Los pacientes más vulnerables suelen ser los ancianos y los que padecen comorbilidades como la diabetes y el cáncer, y esta idea guio el despliegue y la distribución de las vacunas en todo el mundo.

No obstante, existen muchos casos críticos, incluso en adultos más jóvenes sin comorbilidades que aparentemente no se distinguen de sus compañeros.

Raphael Carapito de la Universidad de Estrasburgo (Francia), y sus colegas emplearon un análisis multiómico -detección simultánea de variaciones en los genes y en la expresión de proteínas- combinado con inteligencia artificial en una cohorte de 72 pacientes franceses menores de 50 años, que fueron hospitalizados con COVID-19 y que no tenían comorbilidades conocidas.

Los investigadores analizaron muestras de plasma de 47 pacientes con COVID-19 crítica que requirieron ventilación mecánica en la unidad de cuidados intensivos, 25 pacientes con enfermedad no crítica y 22 individuos sanos.

Los pacientes con enfermedad crítica mostraron una peor inflamación, más coagulación y un repunte importante de la actividad de cinco genes.

La firma genética más prominente vinculada al COVID-19 crítica fue una mayor expresión del gen ADAM9, una firma que se validó en una segunda cohorte independiente de 81 casos críticos de COVID-19 y 73 casos recuperados.

Los investigadores también descubrieron que el silenciamiento de ADAM9 en células epiteliales pulmonares humanas infectadas con SARS-CoV-2 ralentizaba la replicación del coronavirus, lo que sugiere que el gen debería estudiarse más a fondo como posible objetivo terapéutico.

“Al ofrecer una visión sobre una importante cuestión sin respuesta en la pandemia en curso, los hallazgos de este estudio de 72 pacientes podrían servir de base para la investigación de nuevas estrategias de diagnóstico, pronóstico y tratamiento de la enfermedad”, resume la revista en la publicación.