Las manzanas son el fruto preferido por muchos, y uno de los más consumidos en el mundo, enlistándose en el segundo puesto, solo por debajo de los plátanos. Su gusto no solo se debe a su delicioso sabor, sino también a la practicidad para consumirla cruda, solo requiriendo de lavarla para disfrutarla, así como de su facilidad para transportarla a todos lados, siendo un alimento que muchas veces ha controlado nuestro apetito.
Como es bien sabido, las frutas y verduras deben incluirse en ciertas porciones en lo que denominamos “dieta saludable” ya que de ellas obtenemos nutrientes, como vitaminas y minerales, y otro tipo de compuestos, como lo son los antioxidantes.
Pero esto es una generalidad de estos alimentos, y resulta indispensable reconocer específicamente cuáles son las propiedades de cada uno de ellos y si resulta adecuada o beneficioso su consumo diario o, por el contrario, saber cuál es la frecuencia o cantidad apropiada que se recomienda consumir. El día de hoy abordaremos estas cuestiones sobre la manzana.
¿Qué le sucede a tu cuerpo si comes manzana todos los días?
Empezaremos por decirte que no existe ningún efecto negativo en comer manzanas todos los días, por el contrario, numerosa evidencia científica ha demostrado los múltiples beneficios del consumo de este fruto de manera regular o diaria y aquí resumimos cuáles son.
Contribuye a la salud del corazón
La Universidad de Harvard describe que un estudio publicado en Critical Reviews in Food Science and Nutrition, encontró que comer una manzana mediana sin pelar al día podría ayudar a reducir la presión arterial, el colesterol y la inflamación, esto debido al aporte de fibra y de polifenoles (un tipo de antioxidante), lo que beneficia la salud del corazón.
Respaldando esta información, otro estudio demostró que los polifenoles de la manzana, específicamente de la cáscara de este fruto, reducían el colesterol sérico, LDL (lo que comúnmente se conoce como colesterol malo) y aumentaban los niveles de HDL (lo que comúnmente se conoce como colesterol bueno).
Como los niveles elevados de este metabolito se asocian directamente con las enfermedades cardiovasculares, se comprueba que el consumo de manzana contribuye a la salud del corazón.
Prevención de diferentes tipos de cáncer
Este efecto también se debe a los altos niveles de polifenoles que se encuentran sobre todo en la cáscara del fruto, que se ha demostrado en distintos estudios que tienen una actividad anticancerígena al inhibir la proliferación de células cancerosas, así como la formación de tumores.
Además, algunos otros estudios en humanos han demostrado que un mayor consumo de manzanas se relaciona con un riesgo reducido de cáncer de pulmón y cáncer colorrectal. Puedes consultar: Beneficios para al salud de las manzanas en el cáncer.
Diabetes y obesidad
Se ha demostrado que la ingesta de manzanas está relacionada tanto con la prevención de la diabetes tipo II, así como con la pérdida de peso.
En un estudio en el cual se evaluó a 10,000 personas, se determinó que una mayor ingesta de quercetina, uno de los compuestos fenólicos de la cáscara de manzana, se asoció con un menor riesgo de diabetes tipo II. Esta no es la única evidencia de esto, más detalles: Revisión de los beneficios del consumo de manzana.
Otros beneficios para la salud
La evidencia científica también ha comprobado que el consumo de manzana se asocia con un menor riesgo de padecer asma y beneficios sobre la función pulmonar, previniendo enfermedades relacionadas con la disfunción de los pulmones.
Asimismo, se ha demostrado un efecto beneficioso en la disminución del riesgo de padecer Alzheimer, contribuye a la protección del hígado (es un hepatoprotector) y protege de un deterioro acelerado al llegar la vejez.






