Una vez más es temporada de alertas relacionadas con covid-19.
Un nuevo brote de Omicron, BA.2.86, también apodado “Pirola”, apareció en Israel, Estados Unidos, Sudáfrica y Reino Unido después de que se registrara inicialmente en Dinamarca a finales de julio. Al principio, Pirola causó preocupación porque se detectó en cuatro países al mismo tiempo, y puesto que, al haber reducido considerablemente nuestros sistemas de vigilancia del virus, no sabemos cuánto tiempo lleva circulando. Además, el gran número de mutaciones que presenta fue motivo suficiente para asustarnos: BA.2.86 cuenta con más de 30 nuevas mutaciones, en comparación con la variante dominante más reciente, XBB.1.5.
“La única ocasión previa en que observamos un cambio genético tan grande fue la transición inicial de Delta a Omicron, que provocó el mayor número de hospitalizaciones y muertes de todas las olas de la pandemia”, afirma Dan Barouch, jefe de la división de investigación de vacunas del Centro Médico Beth Israel Deaconess de Boston (EE UU). Como resultado, los científicos de todo el mundo se esfuerzan por descubrir si BA.2.86 es efectivamente algo de lo que preocuparse.
Cómo es “Pirola”, la nueva variante de covid-19
Los primeros estudios sugieren que, a pesar de todas sus mutaciones, Pirola no combate mejor las barreras inmunitarias que las variantes anteriores. La protección ofrecida por las vacunas debería ser suficiente, y si te has expuesto de forma natural a la variante XBB, quizá ya dispongas de mayores defensas para luchar contra esta nueva cepa.
¿Por qué Pirola no es tan buena esquivando la inmunidad, a pesar de haber sufrido tantas mutaciones? Es probable que haya evolucionado a partir de BA.2, una forma más antigua y conocida de Sars-CoV-2 que ya no circula hoy en día, lo que significa que Pirola es menos resistente a la neutralización que otras variantes más fuertes, como XBB.1.5. Pero es posible que la variante siga evolucionando y cambiando, advierte Barouch, por lo que será fundamental mantenerse en alerta.
Para determinar si se disparará y se convertirá en la forma dominante del virus en circulación habrá que “esperar y ver”, añade Barouch. “Sin embargo, no parece que se esté propagando al mismo ritmo que, por ejemplo, la BA.1 o la BA.5 originales”, resalta, refiriéndose a dos de las variantes de Omicron que se esparcieron con una rapidez particular.
Anna Bershteyn, profesora adjunta y codirectora del equipo de modelización para covid en la Facultad de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York, está de acuerdo; hasta ahora, todo es tranquilizador. “Por lo que sabemos, no es probable que se convierta en una de esas inmensas olas de hospitalizaciones y muertes, del tipo de las que han saturado el sistema de salud en anteriores fases de la epidemia”.
En el Reino Unido, una residencia de adultos mayores del este de Inglaterra fue invadida por la variante: 33 residentes contrajeron covid y 28 se infectaron con BA.2.86, lo que sugiere que se transmite con bastante facilidad. Pero únicamente se han notificado dos hospitalizaciones, lo que apunta a que Pirola no causa una enfermedad más severa que las variantes existentes.






