Con frecuencia, doctores recetan consumir aspirina para prevenir enfermedades cardíacas. Esto se origina en la función del fármaco, que ayuda a prevenir un ataque cardíaco debido a que inhibe la formación de coágulos de sangre que bloquean las arterias. Sin embargo, una investigación publicada hace algunas semanas reveló que el consumo cotidiano del medicamento podría causar otras enfermedades secundarias.

Expertos del Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos, en Estados Unidos, realizaron dicha investigación donde confirman, según un informe preliminar, que doctores no deben recetar el consumo de aspirina para prevenir enfermedades cardíacas. Esto se debe a que el régimen diario del fármaco en pequeñas dosis en personas con riesgo de un primer ataque cardíaco puede causar efectos secundarios graves.

Un detalle a tener en cuenta es que el panel de profesionales hizo su recomendación a personas menores de 60 años que tuvieran alto riesgo de ataque cardíaco o accidente cerebro vascular y que todavía no empiezan a tomar aspirina para prevenir enfermedades cardíacas. Pero los individuos que ya consumen el medicamento, que superan la mencionada edad o que ya tuvieron un ataque cardíaco previo, deberán consultar con su médico de referencia.

Frente a este panorama, tomar aspirina con frecuencia seguirá previniendo enfermedades cardíacas, pero quienes ingieren el medicamento son más propensos a sufrir hemorragias, particularmente en el aparato digestivo y en el cerebro. Según la investigación, el incremento en el riesgo de hemorragia sucede rápidamente a partir de que el sujeto comienza a tomar el fármaco cotidianamente.

Foto: Unplash

Por otro lado, el informe preliminar también cuestiona el uso de la aspirina para otro inconveniente de salud por fuera del ataque cardíaco: el cáncer colorrectal. En el informe se demostró, durante un seguimiento de 5 años, que el consumo de este fármaco se relaciona directamente con el doble de casos de muertes por este tipo de cáncer, refutando que el medicamento reduce el riesgo de cáncer colorrectal.